

La nariz es el eje central de la armonía facial. Nuestro enfoque va más allá de la estética; buscamos un resultado que respire bienestar y se integre naturalmente con tus rasgos. En esta sección, despejamos tus dudas sobre cómo prepararte para este cambio y qué esperar durante tu recuperación.
Contrario a lo que muchos pacientes temen, la recuperación de una rinoplastia moderna suele ser más incómoda que dolorosa. La mayoría describe una sensación de congestión similar a un resfriado fuerte. Gracias a nuestras técnicas de precisión, el uso de analgésicos suaves es suficiente para mantenerte cómodo durante los primeros días.
Aunque notarás un cambio positivo inmediatamente al retirar la férula (alrededor del día 7), la inflamación disminuye gradualmente. Verás un resultado muy cercano al definitivo a los 3 meses, pero los detalles finales de refinamiento y definición se aprecian por completo al cumplirse el año de la cirugía.
Priorizamos tu comodidad desde el primer momento. En la mayoría de nuestros procedimientos, utilizamos técnicas que evitan el uso de los molestos tapones tradicionales, permitiéndote respirar parcialmente por la nariz desde que sales de quirófano y facilitando una evolución mucho más agradable.
La mayoría de nuestros pacientes se sienten listos para retomar actividades de oficina o estudios tras 7 a 10 días. Para el ejercicio físico se debe esperar 6 semanas y deportes de contacto, recomendamos esperar entre 3 meses para asegurar que la estructura nasal esté completamente protegida y estable.

El paso del tiempo y el cansancio suelen reflejarse primero en los párpados. Mediante una técnica precisa y delicada, devolvemos la frescura a tu mirada sin alterar tu expresión esencial. Aquí encontrarás las claves para cuidar tus ojos antes y después del procedimiento.
La precisión es clave en nuestra técnica. Las incisiones se realizan en los pliegues naturales del párpado superior o por dentro del párpado inferior (vía transconjuntival), lo que las hace prácticamente imperceptibles una vez completado el proceso de cicatrización. El resultado es una mirada rejuvenecida sin rastros evidentes de cirugía.
Nuestro objetivo es devolver la vitalidad, no transformar tu rostro. Nos enfocamos en retirar únicamente el exceso de piel y las bolsas de grasa que dan un aspecto cansado, respetando siempre la forma original y la expresión única de tu mirada. Te verás más descansado y joven, manteniendo tu esencia natural.
Es un proceso sorprendentemente ágil. La mayoría de los pacientes retoman sus actividades sociales y laborales entre los 5 y 7 días. En cuanto al maquillaje, podrás volver a resaltar tu mirada aproximadamente 10 a 14 días después del procedimiento, una vez que la piel haya sellado perfectamente.
Para tu comodidad y seguridad, la blefaroplastia se realiza habitualmente bajo sedación profunda o anestesia local controlada. Es un procedimiento ambulatorio, lo que significa que después de un breve periodo de observación, podrás regresar a la comodidad de tu hogar el mismo día.

Un perfil equilibrado proyecta seguridad y elegancia. La mentoplastia es el detalle que perfecciona la estructura facial, creando una transición suave entre el rostro y el cuello. Resolvemos tus preguntas sobre cómo este pequeño ajuste logra un impacto positivo y duradero en tu imagen.
La mentoplastia busca el equilibrio perfecto entre la nariz, los labios y el mentón. Al proyectar un mentón retraído, logramos que el cuello se vea más definido y el perfil más armónico. Es el detalle que aporta carácter y simetría al rostro de forma natural.
Existen diferentes técnicas según cada caso. Podemos utilizar implantes de alta calidad médica, que ofrecen resultados excelentes con una recuperación rápida, o realizar un avance del propio hueso (osteotomía). En tu consulta de valoración en Quito, determinaremos la opción que mejor se adapte a tu estructura ósea y objetivos.
La discreción es nuestra prioridad. Habitualmente, la incisión se realiza por dentro de la boca (vía intraoral), lo que significa que no habrá ninguna cicatriz externa. En otros casos, se realiza un pequeño pliegue debajo del mentón que se vuelve prácticamente imperceptible con el tiempo.
Al ser un procedimiento que suele involucrar la zona bucal, recomendamos una dieta líquida o blanda durante los primeros 3 a 5 días para evitar esfuerzos al masticar. Mantener una higiene oral rigurosa con enjuagues especiales es fundamental para una cicatrización saludable y sin complicaciones.
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